¿Qué es una empresa unicornio?

En esta nota te contamos sobre estas compañías que vienen revolucionando diversas áreas, como las comunicaciones, la logística y los servicios financieros

En los últimos años, vienen apareciendo nuevas empresas de base tecnológica y globalizadas que están revolucionando diversas áreas, como las comunicaciones, la logística, la compraventa de productos, y los servicios financieros, entre otros.

Cuando estas empresas superan una valuación de mercado de US$ 1.000 millones y aún no cotizan en Bolsa se convierten en “unicornios”, un término creado en 2013 para referirse a compañías que, de tan exitosas, parecen una fantasía. Esta designación se basa en que el unicornio es un animal mitológico (representado por un caballo blanco con un cuerno en la frente) al que se le atribuyen diversos poderes, como elevada longevidad (más de 1.000 años), resistencia a magias y venenos, teletransportación, y poderes curativos.

Actualmente existen más de 470 empresas unicornio en todo el mundo, de las cuales 228 operan en Estados Unidos y 125 en China. Algunos ejemplos son Uber y Airbnb, entre las extranjeras.

El consumidor, en el centro

Una característica de algunas de estas empresas es que son «B2C» (business to consumer), es decir que su estrategia comercial apunta directamente a facilitarle la vida a los usuarios: valoran por igual tanto el producto ofrecido como la experiencia de compra.

Algo que distingue también a estas compañías es su rápida expansión: nacen con una mentalidad global y siguen una estrategia de crecimiento acelerado para hacerse grandes lo más rápido posible, con un modelo escalable y apostando por la internacionalización.

Desde el costado laboral, muchas son conocidas por tener un buen clima de trabajo, oficinas con comodidades, horarios y vestimentas más flexibles, entre otras características. Son compañías jóvenes que valoran el talento y la creatividad y por eso tienen diversidad en sus equipos, con perfiles profesionales muy diferentes para generar ideas disruptivas.

Forma de crecimiento

En sus inicios, estas empresas crecen con fondos propios, de familiares o conocidos. La siguiente etapa es la entrada de fondos de capital de riesgo (venture capital), que invierten  en proyectos que recién empiezan buscando un retorno financiero futuro.

Posteriormente, si el proyecto evoluciona bien, llegan las llamadas “rondas de inversión”, en las cuales la startup explica su plan de negocio, sus necesidades financieras y entrega una porción de la empresa a nuevos inversores.

Finalmente, el último paso será (aunque no todas lo hacen) salir a la Bolsa, una ruta que ya transitaron Facebook, Mercado Libre, Globant, entre otros ex-unicornios. Una vez que la empresa pasa a cotizar en Bolsa, pierde el status de unicornio.

En resumen, todas estas empresas fueron creadas por jóvenes emprendedores con un capital chico que luego fue creciendo con el aporte de varios inversores. Y en algunos casos, su nivel de crecimiento es tan alto que pueden llegar a transformarse en “decacornios”: es decir, que su valuación supere los US$ 10.000 millones. Algunos de los más conocidos son Bytedance (desarrolla aplicaciones para crear comunidades, como Tik Tok), DiDi Chuxing (empresa china de transporte), y JUUL Labs (compañía estadounidense de cigarrillos electrónicos).

Por eso, si tenés una idea innovadora pero te falta financiamiento inicial, vas a tener varios canales para buscar fondos. De hecho, los montos desembolsados por inversores externos en emprendimientos que recién arrancaban crecieron 145% en los últimos tres años, según la Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla (ARCAP).