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Prueba del malvavisco, ahorro e inversión: ¿cómo se relacionan?

Prueba del malvavisco
4 mins de lectura

La prueba del malvavisco es un test que evalúa nuestro autocontrol y cómo nos comportamos a la hora de recibir una recompensa.

¿Qué es la prueba del malvavisco?

La prueba del malvavisco es un test muy simple. Consiste en entregarle un malvavisco a un niño o una niña, y decirle que puede comerlo ahora, pero plantearle que si espera 15 minutos, podrá comer dos malvaviscos en lugar de uno.

El nombre original de esta prueba es en inglés: “The Marshmallow Test”.

Exactamente el desarrollo completo del test es así: 

Al niño o niña, que está sentado junto a una mesa, la persona adulta le entrega un plato con un atractivo malvavisco dentro. 

La persona adulta que realiza el experimento, le dice al niño/niña que saldrá a hacer algo, pero que volverá en 15 minutos. 

Antes de salir le explica al niño/niña que si no se come el malvavisco en esos 15 minutos, como recompensa, recibirá un segundo malvavisco. Pero se le advierte que si lo come, no recibirá el segundo malvavisco como recompensa. ¿Cómo reaccionarías ante esta situación?

¿Cuál es el objetivo de la prueba?

El objetivo de la prueba es medir la reacción y sensibilidad que tiene cualquier persona a recibir una gratificación retrasada. Dicho de otro modo, a recibir un premio o beneficio por soportar un determinado tiempo de espera.

Aunque no lo veamos a simple vista, esta sencilla prueba tiene importantes definiciones y aplicaciones para la vida cotidiana, especialmente en nuestras finanzas.

La gratificación retardada o diferida es la capacidad que tenemos de preferir demorar una recompensa para que la misma se transforme en otra más grande. 

En otras palabras, se trata de demostrar el autocontrol que tenemos, para aceptar un sacrificio en el momento presente, con el fin de lograr una visión a mayor plazo y recibir beneficios futuros.

¿Cómo nació la prueba del malvavisco? 

La prueba del malvavisco es un experimento que fue realizado por primera vez por el psicólogo Walter Mischel en la Universidad de Stanford en el año 1972. 

Mischel, tras observar el comportamiento de sus hijas en la mesa a diario, además de luchar inútilmente por años contra su adicción al tabaco, se preguntó: cómo y cuándo los seres humanos desarrollamos el autocontrol y qué importancia tenía el mismo.

En búsqueda de encontrar la respuesta a sus interrogantes desarrolló una serie de experiencias, que desembocaron en su prueba del malvavisco.

Mischel realizó la prueba original con niños y niñas de cuatro años de edad, la cual se ha convertido con el paso de los años en un ejemplo clásico de la economía del comportamiento o conductismo.

En el experimento original participaron 32 niños, pero finalmente, fueron más de 600 los que participaron en toda la serie de pruebas que se llevaron a cabo.

El video de la prueba del malvavisco se hizo muy conocido. Muestra a los niños y sus reacciones, algunas muy divertidas, luchando por no comer el malvavisco, para poder alcanzar la recompensa de tener uno más.

¿Qué resultados arrojó la prueba del malvavisco?

El estudio indicó que quienes lograron esperar más tiempo en busca de recibir dos malvaviscos en lugar de uno, con el correr de los años fueron mucho más competentes.

Por esto, algunos sostienen que la prueba del malvavisco puede predecir en cierto grado el éxito que tendrá en la vida una persona.

Ya mencionamos que permite demostrar el autocontrol que tenemos con el fin de sacrificarnos o contenernos ahora con el objetivo de lograr beneficios futuros.

El resultado de esta prueba fue muy revelador ya que no se trataba solo de una golosina, sino que este comportamiento era aplicable a múltiples decisiones a lo largo de la vida de las personas. Incluso desde el rendimiento escolar hasta la vida amorosa y el estado de salud. 

Datos que arrojó la prueba del malvavisco

La Universidad de Pensilvania divulgó los resultados de la prueba que hizo durante décadas estudiando a 1.000 niños desde muy pequeños hasta que tuvieron 32 años. 

Según este experimento, entre quienes comieron el malvavisco y no esperaron la recompensa de tener dos:

  • El 27% tuvo problemas de salud.
  • El 10% adicciones
  • El 43% antecedentes penales
  • El 32% contaban con un ingreso de menos de 20.000 dólares al año.

Por el contrario, quienes habían esperado sin comer el malvavisco:

  • Apenas el 11% tenía problemas de salud.
  • Solo 3% tenía adicciones
  • El 13% antecedentes penales
  • El 10% declaró un ingreso de menos de 20.000 dólares al año.

¿Cuál es la relación entre la prueba del malvavisco y nuestras finanzas?

Aunque a simple vista parecería que no hay una relación entre la prueba del malvavisco y nuestra plata, sin duda que esa relación existe y es muy fuerte e importante. 

Podríamos considerar que ese malvavisco original que nos ofrecen es nuestra plata y que si no la utilizamos nos darán más plata. 

Si lo pensamos un poco, al ahorrar plata y decidir no gastarla ahora, también estamos evitando comer ese primer malvavisco y entonces podemos tener nuestra recompensa, ¿pero cómo?

Fácil, si no nos comimos el malvavisco significa que tenemos plata ahorrada. 

Entonces podemos destinar esa plata a invertirla de algún modo, ya sea comprando un bono que nos dé intereses, o un plazo fijo en un banco, o también comprando una acción de una compañía exitosa. 

Podemos obtener nuestra recompensa, nuestro segundo malvavisco, invirtiendo mediante cualquier modo de inversión que prefiramos. Hoy en día tenemos al alcance de la mano un modo muy fácil de invertir a través de Ualintec Capital

Cuanto más podamos ahorrar y más tiempo esperar a gastarnos la plata, más intereses (más malvaviscos) tendremos en el futuro.

¿Ahora ves la relación clara entre el malvavisco y nuestra plata?

Por último, te dejamos un desafío del malvavisco para que respondas y te desafíes en la vida real: ¿Cuánta plata estarías dispuesto a ahorrar en la actualidad, para poder invertirla y tener mucha más en el futuro?

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